Siempre decimos ya nos veremos, pero volvemos luego a pedir el mismo plato. Y yo no me canso de repetir.
Siempre decimos ya nos veremos, pero volvemos luego a pedir el mismo plato. Y yo no me canso de repetir.
¡Me encanta la historia del amante guisante!
Hoy voy a hablaros del amante guisante, el hombre que montó un gran show por los aires, con su casco plateado, traje verde y bambas a reacción.
Montó en aquella lanzadera dorada, acto seguido escribió coordenadas, y en su capa había escrito un “te amo” en luces de neón.
Un asteroide, ahí va …amante guisante, nuestro héroe total.
Mira qué original, surcando los aires por su amor virginal.
Y al divisar su hogar, la capa de alto voltaje enciende un mensaje especial.
Cuando la brisa hace bailar sus mejillas mira hacia abajo y ve a su amor de rodillas. Qué crueldad, crueldad,¿qué hacen tantos hombres, por Dios?
Mientras su amada ve un avión por las nalgas, guisante nota un gran incendio a su espalda.
No hay frenos ni hay dirección, creo que ha perdido el control.
“Un asteroide, ahí va”, decía su amada, viendo al héroe quemar.
“Un meteorito, ahí va”, y mientras miraba su placer fue bestial.
“Alas de fuego, un flash”, son cosas que nunca se olvidan, nunca se olvidan, no se podrán olvidar.
Bajó en picado hacia un colegio de niñas, iba a hacer trizas vestuario y letrinas, y al ver el fin no sufrió, cosas del estado de shock.
Mamma, mamma … no hay dolor. Mamma, mamma … no hay dolor. Mamma, mamma … viva el dolor, Mamma, mamma … no muerdas, no. Mamma, mamma … no pares, no. Mamma, mamma … no pares, no, Mamma, mamma … no hay dolor.
Bye, bye, guisante, bye, vaya acto de héroe, vaya imbecilidad.
A reveure, adéu, tan sólo en los cuentos puedes idealizar.
Auf Wiedersehen, au revoir, la musa es el medio, nadie es puro en verdad.
Ciao, sayonara, au revoir, ¿un mito o un tipo suicida?, dime qué opinas, ¿o el problema es siempre hormonal?
Ya nadie nota un guisante en la cama.
¡Merecidísimo Disco de Oro para 1999!
Llega el frío, llegan las navidades… llega Diciembre.
Miras hacia un lado siempre rezagado, “no tengo tiempo de esperarte.”
Tienes tanto que decir y yo cansado de oír.
Ahí te encontré, un héroe de otoño, un soñador entre los locos. Me dices mejor te veo en Diciembre, ya volveré el año que viene.
Un paso detrás del otro, encuentras el sitio hermoso, no he olvidado tus instantes.
Saltar al vacío parece tu estilo, a solas el mar te muestran el rumbo.
Ahí te encontré, un héroe de otoño, un soñador entre los locos. Me dices mejor te veo en Diciembre, ya volveré el año que viene.
Si ahora tuviese 5 años y alguien me preguntara cual es mi personaje de libro favorito diría ¡¡Valeria Varita!! sin dudarlo.
En los últimos meses han pasado por mis manos más de 2500 libros infantiles, así que puedo permitirme el lujo de cambiar la pregunta. Y cuando alguien me pregunte cuál es mi libro infantil favorito a mis 23 años diré ¡¡Valeria Varita!!
Esto es un extracto de la película Network (1976), de Sidney Lumet, con Peter Finch, que interpreta a Howard Beale, un presentador de un informativo al que le comunican su despido. Beale anuncia en directo que se suicidará en una de las emisiones que todavía le quedan hasta ser despedido.
No tengo que deciros lo mal que están las cosas. Todo el mundo lo sabe. Estamos en una crisis. La gente está en el paro o tiene miedo a perder su trabajo. El dolar no vale ya ni cinco centavos. Los bancos quiebran. Los dependientes guardan armas bajo el mostrador. Hay gamberros por las calles y nadie sabe que hacer. Es imparable. Sabemos que el aire es irrespirable y que comemos basura. Nos sentamos ante la televisión mientras el presentador nos dice que se han cometido 15 homicidios y 63 crímenes como si fuera algo normal. Las cosas están muy mal. Aún peor. El mundo se ha vuelto loco. La locura es tal que ya no salimos a la calle. Nos quedamos en casa y nuestro mundo se vuelve más pequeño. Decimos: “al menos dejadnos en paz en nuestras casas”. “Si tengo una tostadora y una televisión, no diré nada. Pero dejadnos en paz”. Pues yo no os voy a dejar en paz. Quiero que os enfadéis. No quiero que os manifestéis, ni que escribáis a vuestro congresista. No se que hacer sobre la depresión, la inflación, los rusos y el crimen. Sólo sé que tenéis que enfureceros. Tenéis que decir: “soy un ser humano. Mi vida tiene valor”. Quiero que os levantéis. Levantaos de vuestras sillas. Quiero que os levantéis ahora mismo, vayáis a la ventana, la abráis, saquéis la cabeza y gritéis: “estoy furioso y no pienso aguantarlo más”. Quiero que os levantéis ahora mismo saquéis la cabeza y gritéis “estoy furioso y no pienso aguantarlo más”. Ya discurriremos que hacer sobre la depresión, la inflación y la crisis del petróleo. Primero tenéis que levantaros, abrir la ventana, sacar la cabeza y gritar: “estoy furioso y no pienso aguantarlo más”. Primero tenéis que enfadaros. Tenéis que gritar: “estoy furioso y no pienso aguantarlo más”. Levantaos, sacad la cabeza por la ventana y gritad “estoy furioso y no pienso aguantarlo más”. Levantaos de la silla ahora mismo, sacad la cabeza y gritad.
Que maravilla Ivan Ferreiro y Santi Balmes juntos…
Confía en mi, nunca has soñado poder gritar y te enfureces, es horrible el miedo incontenible
Entonces ven, dame un pedazo, no te conozco cuando dices qué felices, qué caras más tristes
Ella sabe y presiente que algo ha cambiado, dónde estás, no te veo, es mejor, ya lo entiendo, ahora ya no me lamento, yo sigo detrás, ¿para qué? Si cada vez que vienes me convences, me abrazas y me hablas de los dos, y yo siento que no voy, que el equilibrio es imposible cuando vienes y me hablas de nosotros dos, no te diré que no, yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo
Ella no me imagina cazando en los bares, viviendo deprisa ¿para qué? ¿para qué?
Si cada vez que vienes me convences…
Confía en mi, nunca has soñado poder gritar y te enfureces, es horrible el miedo incontenible
Entonces ven, dame un abrazo, no te conozco cuando dices que felices, qué caras más tristes, qué caras más tristes…
Comentarios recientes