Archivado en: música | Etiquetas: aniversario, aunque tu no lo sepas, enrique urquijo, Quique Gonzalez
“Recuerdo cuando conocí a Enrique. Debía ser el año 95. Yo empezaba a tocar en el Rincón del Arte Nuevo y él “hacía” gloria junto a Begoña Larrañaga, en el acordeón. Ellos tenían el mejor show del local de Juan y formaban un dúo fantástico, que mataba por Carlos Cano y José Alfredo Jiménez, y Enrique no quería bajarse del escenario ni por ésas. Siempre estuve convencido de que lo hacía por el puro y sencillo placer de tocar.
A veces, podía parecerte que estaba disperso antes de empezar su concierto, pero una vez que estaba metido en el ajo siempre daba el cien por cien. Mucha gente habla de la oscuridad de Enrique, pero yo recuerdo a un tipo con sentido del humor tremendo, descojonándose con Faemino y Cansado en Galileo, y feliz e iluminado por la presencia de su hija María en el backstage del Hard Rock Café.
Era un tipo especial que mantenía la distancia para protegerse, pero siempre se acercaba otra vez a mí para que no me equivocara en las decisiones importantes de mi vida y de mi carrera. Conmigo siempre fue un gran compañero. Tenía clase y transmitía dignidad, sabía tela, pero tela, de música, era peleón y a veces gastaba malas pulgas, pero luego se hacía querer con media sonrisa. Me acuerdo mucho de él cuando voy a un buen concierto. Pienso cómo le molarían Lucinda Williams o Ron Sexmith. Él era un fan de la música, un auténtico amante de la música, que no estaba en esto por hacerse famoso. Porque rechazaba todo lo que no fuera de verdad. A quien realmente admiraba era a artistas como María Dolores Pradera. Me contaba que cantar con ella había sido lo que más ilusión le había hecho de toda su carrera. Yo siempre sentí lo mismo cuando estaba a punto de cantar con el gran Enrique Urquijo.”
“ELEFANTES” “¿Por qué?” “Pienso en por qué estamos haciendo todo esto. Pienso en la necesidad vital de hacer canciones. En otras culturas se asocia al elefante con todo lo relacionado con el alma, un animal sagrado, así que Elefantes será eso. Un grupo con alma”
Crees que hay cinco minutos más
para quien no va a mentir
y regala su verdad
a aquél que la quiere escuchar.
¿Y tú de qué…?
Aprende a mirar.
Vale tanto un ladrón como su libertad.
Y aún no sé si realmente sabes
o alguna vez has sabido
lo que pretendes.
Ves, ves los días pasar
y alejarse de ti
sin siquiera mirarte,
y eres incapaz de decir nada más.
Cierras los ojos, y vuelves a marchar.
Escúchame bien,
esto no va así.
De esta manera no es fácil vivir.
Tú no eres real,
y aún no comprendo
lo que pretendes.
Archivado en: música | Etiquetas: daiquiri blues, nefertiti blues, Quique Gonzalez, Rebeca Jiménez
Daiquiri Blues (#)
Tiembla la luz en el umbral, resucitó con tu latido. Cualquier motor, cualquier motivo, una pequeña emoción, un viejo amor, aquel vestido que nunca te pude comprar. Lo habías entendido mal, otra vez, creías que podía ser de verdad, o estabas empezando a creer. No se que voy a hacer contigo, tengo un permiso especial, siempre que estás metida en líos, acaba rozándome. Habías entendido mal, otra vez. Creías que podía ser de verdad, o estabas empezando a creer. Peluqueras y soldados, no hay sitio para los dos, y daiquiri blues en la noche del sábado, para mojarte los labios. Y daiquiri blues en la noche del sábado para mojarte los labios. Y daiquiri blues en la noche de sábado para mojarte los labios .
Nefertiti Blues (#)
En aquella pensión, yo aprendí la lección, y volví a tropezar otra vez sin pensar con tu cuerpo, entre tragos de ron, sin quererlo, me arrancaste algún temblor. Desde el coche hasta el bar, no parabas de hablar. Y que me quieres contar, si ya no hay nada mas donde agarrarse. Si se empieza a torcer, ¿porque quemarse cuando todo empieza a arder? Yo ya me lo esperaba, tu no apostaste nada. En silencio se me enreda tu nombre cuando digo adiós. ¿Quién se atreve a lanzar una piedra al azar? ¿quién se atreve a juzgar que me vas a enseñar si tu fuiste el primero en caer? Y volviste a rogarme después, no preguntes lo que no quieras saber. En aquella pensión…en aquella pensión…en aquella pensión.
Archivado en: cine, cortometrajes | Etiquetas: Faubourg Saint Denis, paris je t´aime, Tom Tykwer
Paris, je t´aime. Una película. 18 historias.
Faubourg Saint Denis, Tom Tykwer
Et tu étais admise bien sûr. Tu as quitté Boston pour emménager à Paris. Un petit appartement dans la rue du Faubourg St-Denis. Je t´ai montré notre quartier. Mes bars, mon école. Je t´ai présentée à mes amis, à mes parents. J´ai écouté les textes que tu répétais, tes chants, tes espoirs, tes désirs, ta musique.
Tu as écouté la mienne, en Italien, en Allemand, des bribes de Russe. Je t´ai donné un walkman, tu m´as offert un oreiller. Et un jour, tu m´as embrasssé.
Le temps passait, le temps filait. Et tout paraissait si facile, si simple, libre, si nouveau et si unique.
On allait au cinéma, on allait danser, faire des courses. On riait, tu pleurais. On nageait, on fumait, on se rasait.
De temps à autres tu criais. Sans aucune raison ou avec raison parfois. Oui, avec raison parfois.
Je t´accompagnais au conservatoire, je révisais mes examens.
J´écoutais tes exercices de chants, tes espoirs, tes désirs, ta musique. Tu écoutais la mienne.
Nous étions proches, si proches, toujours plus proches.
Nous allions au cinéma, nous allions nager, riions ensemble.
Tu criais, avec une raison parfois et parfois sans.
Le temps passait, le temps filalit.
Je t´accompagnais au conservatoire, je révisais mes examens.
Tu m´écoutais parler Italien, Allemand, Russe, Français.
Je révisas mes examens.
Tu criais. Parfois avec raison.
Le temps passait, sans raison.
Tu crais, sans raison.
Je révisas mes examens, mes examens, mes examens, mes examens.
Le temps passait. Tu criais. Tu criais. Tu criais.
J´allais au cinéma.
Pardonne moi Francine.
Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte.
La sombra del viento, Carlos Ruíz Zafón
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El día 10 de octubre tuve el grandísimo placer de ir al concierto que Los Secretos ofrecían en la plaza del Pilar. Más que perfecto.
Y pocas veces sonreía, pero con eso a mí me valía.
Déjame, no juegues más conmigo, esta vez, en serio te lo digo. Tuviste una oportunidad, y la dejaste escapar.
No, a mí tampoco me divierte estar así. Pero ¿qué quieres?, me he perdido y ahora no sé salir, en tí he encontrado la esperanza que perdí…No me imagino como voy a estar sin tí.
¿Por qué me dices que va a ser distinto si luego vuelve a ser lo mismo? ¿Qué tengo que ser para ser algo? Para quererte sólo valgo.
Los cuadros no tienen colores, las rosas no parecen flores, no hay pájaros en la mañana; nada es igual, nada es igual, nada es igual, nada.
No puedo evitar recordar cuando, en estas mismas fiestas del año 1995, este mismo grupo, pero todavía con Enrique Urquijo, llenaban el mismo lugar. (video)
Y el día 12…Vetusta Morla… tampoco me defraudaron.
Dejarse llevar suena demasiado bien. Jugar al azar, nunca saber dónde puedes terminar…o empezar.
Y ensucio recuerdos cuando echo la vista hacia atrás, he mezclado en el mismo cajón mis historias, sus fotos y un plan.
Y al respirar propongo ser quien ponga el aire, que al inhalar me traiga el mundo de esta parte. Y respirar tan fuerte que se rompa el aire, aunque esta vez si no respiro es por no ahogarme.
Maldita dulzura la tuya (…) maldita dulzura la mia (…) maldita dulzura la nuestra
A veces no soy yo, busco un disfraz mejor, bailando hasta el apagón. ¡Disculpad mi osadía! (…) Deme la voz, deme la voz, deme la voz,apuntador, deme la voz, deme la voz…
Archivado en: música | Etiquetas: daiquiri blues, la luna debajo del brazo, Quique Gonzalez
¡Por fin! ¡Ya tenemos single para Daiquiri Blues! La canción elegid
a es…La luna debajo del brazo, una vieja conocida de los seguidores de Quique.
En una ocasión, él mismo dijo de esta canción:
Algunas canciones nacen bastardas sin padre, ni madre, ni disco que las acompañe…igual ésta es una de ellas.
Ahora, esta canción ya tiene disco que la acompañe, y saldrá a la venta el 27 de octubre.
¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?
Cuando gire el poniente en tu pelo.
Tú tenías que hacer lo que había que hacer
pero el mundo nunca era un pañueloTe vigilé las horas del viaje más largo
Como si fueras a llevarte la luna debajo del brazo.Caminando hacia el puerto de Santa María,
Con tus piernas ardiendo en el salpicadero.
Yo tampoco te dije que no lo sabía
Pero tú me seguias el juegoTe vigilé las horas del viaje más largo
Como si fueras a llevarte la luna debajo del brazoLo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos
lo perdimos tan fácil que valió la pena
y ahora quiero llamarte por teléfono
decirte que aunque no me diera cuenta en aquel momento
Aquello fue importante para mí¿Cuándo vas a venir otra vez a Madrid?
¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?
“Es una canción que comienza con luminosidad acústica y ofrece un insinuante balance rítmico y un baño de melancolía y clasicismo. Un tema emocionante, apacible, con una magnífica letra y una instrumentación a la misma altura, precisa y exquisita. Una canción para perdurar.”

