Tú, que duermes a mi lado no quieres despertar hasta que salga el sol.

7 02 2011

Yo sonrío y me levanto sin desayunar, me meto en cualquier bar, la cuenta está al llegar.

Cuando un grupo te gusta lo normal, y un buen día descubres que tienen una canción que lleva el mismo título que un libro de uno de tus escritores favoritos, ese grupo pasa a gustarte más de lo normal. Es lo que me ha pasado a mi con Lori Meyers y Ray Lóriga. Tokio ya no nos quiere es el título del libro y de la canción.

Tokio ya no nos quiere, el libro, es un viaje a un futuro no muy lejano en el que una de las drogas legales es un producto químico que permite borrar de la memoria los recuerdos no deseados. En un mundo en el que se ha descubierto la vacuna contra el sida, el protagonista viaja desde Arizona al sudeste asiático envuelto en situaciones en las que el placer es la única norma.
Tokio ya no nos quiere es un libro de viajes, una novela sobre el amor, un relato onírico y lisérgico, un texto contra la memoria y la esperanza que nos describe un mundo en el que los humanos son extranjeros de sí mismos y el miedo lo ocupa todo.

Tokio ya no nos quiere, la canción, es esta:

Tú, que duermes a mi lado no quieres despertar hasta que salga el sol.  Dormir juntos los dos, si somos diferentes no te lo crees ni tú, hasta que salga el sol.  Tú, que duermes a mi lado no quieres despertar hasta que salga el sol.   Si te quieres venir que sea porque no te da igual.  Si te quieres venir ahora ya no hay vuelta atrás.  Yo, sonrío y me levanto, sin desayunar me meto en cualquier bar, la cuenta está al llegar.   Te llamo desde un barco y tardas en bajar. No me hagas sufrir más.

Anuncios




Pelota de tenis vs gancho de carne

4 10 2009

¿Qué quieres decir exactamente?

Nada.   Precisamente se trata de no decir nada exactamente.   Ahí está la gracia.

Las piezas redondas rebotan y ser redondo y rebotar es como ser una pelota de tenis, y nadie quiere ser una pelota de tenis, es mucho mejor ser una gancho de carne que una pelota de tenis.

¿Y eso por qué?

Porque una pelota de tenis no puede agarrar nada ni tiene con qué agarrarse.

Héroes, Ray Loriga.